Definir tu presupuesto de buzoneo en Sevilla no consiste en contar cuántos folletos se van a imprimir, sino en estudiar a quién se los vamos a entregar. No necesita la misma estrategia una clínica dental de barrio que una promoción de chalets en el Aljarafe o una franquicia de comida a domicilio.
Qué variables mueven el precio
Son seis, y en Sevilla pesan en este orden:
- La densidad de la zona. Es la que más manda. Un bloque de Triana rinde por hora de reparto mucho más que el Aljarafe disperso, y eso se traslada entero al coste por impacto.
- La accesibilidad. El Casco Antiguo obliga a repartir a pie y con rutas específicas, así que no se puede presupuestar como un barrio de bloques.
- La modalidad. Masivo, selectivo, perching y reparto en mano se facturan de forma distinta.
- El volumen. A más ejemplares, menor precio unitario por impacto.
- El formato y el gramaje. Manipular un catálogo no es lo mismo que un díptico.
- Si incluye impresión. Producir y repartir en un mismo pedido elimina intermediarios y acorta plazos.
Cómo estirar el presupuesto sin perder alcance
Nuestro principal aporte de valor es la micro-segmentación: llevamos el reparto a la unidad mínima de impacto, la sección censal. Podemos filtrar tu campaña por edad predominante del barrio, nivel de ingresos o tipo de vivienda, de modo que tu mensaje llegue solo a los buzones que encajan con tu perfil de cliente.
El efecto es doble: evitas pagar impresiones que habrían acabado en la basura y concentras el gasto donde hay posibilidad real de venta. Dinos a quién quieres llegar y en qué barrios, y lo traducimos a una cotización concreta, sin compromiso.


